martes, 5 de marzo de 2013

Lo Que Olvidamos en Tiempos de Dinero.



EN ESTOS TIEMPOS DE DINERO, NI CON EL SE PUEDE COMPRAR LA PALABRA HUMILDAD.


Es curioso como las personas olvidan lo sencilla que es la vida, la alegría  la sinceridad, ser virtuosos por querer lograr el bien a los demás  esa esencia pura del ser por querer el bien, la necesidad por amar, luchar volar, reír soñar, el saber de las risas son los mejores centavos que uno a de guardar, la recompensa del mas haya.

Dinero y Humildad, no entendemos como el dinero ataca esa humildad que llevamos por dentro, pensamos que sera la salida de tantos problemas  sin saber que sera causante de esos y varios mas en nuestra cabeza, sera causante de enojos y tristezas, pleitos y rabietas, levantarse solo para obtenerlo, para gastarlo en eso o aquello, importante, no lo creo, pero ese ya es un deseo  una codicia o adquisición, verdadero e importante  necesariamente una ilusión,  no sabemos lo que queremos pero lo tenemos y al tenerlo no sabemos que era, lo que era sentir quererlo, olvidamos todo por el deseo de la codicia y ambición,  querer, el tener, el obtener, tantos vienes y oro que obtengamos no podrá comprarlo todo, porque al tenerlo todo nos ara falta ese nada y al tener ese nada nunca tendremos ese todo, ser humilde con ese todo seria entender ese nada.

las,Humildad, cosita sencilla que esta perdida entre tanta montaña de porquería  alrededor del escombro de  la perdida de inocencia, alado de los sueños de ser bombero o ingeniero, perdida en un laberinto de peleas por el ego, el super yo, el yo, la humildad.
La prima de la Virtud por querer hacer lo correcto, la sencillez de poner los pies en el pasto abierto, la esencia de la alegría por recordad un bello momento, la humildad, lo contrario a la adquisición de lo material.

Ver lo bello que siempre se a tenido desde el comienzo, atesorar esas caricias que no se comprar con objetos.

Recuerdo, familia pobre pero humilde, llena de alegrías vidas y risas, una casa con niños todo el día  gritos regaños, apapachos, juegos desde temprano, como uno guardaba dinero para darcelo a ese mismo extraño, ahí el solo, parado, en ese mismo semáforo  viendo como lo observan las personas dentro de sus carros, unos estirándole la manos con centavos, otros ignorándolo  unos bajandoce y dándole un suéter tejido a mano, el invierno se esta acercando  como saber que un peso ayudaría a una persona en ese momento, un gracias, pase usted, un buen día señor o señorita, sonría, como saber que la humildad se forma desde familia, observando como el abuelo sienta a trampas a comer en la meza, darle comida lonche para ese viaje que tanto pesa, saber de esa humildad, es y sera, la causa por la cual, uno crece queriendo ayudar  sin querer nada para el, solo para ellos que uno quiere ayudar y proteger.

Olvidamos lo que Realmente es Esencial, y Volvemos Esencial lo que Realmente no es Necesario.